sábado, 16 de mayo de 2015

Vender web en linea

Su historia acabará mal, aunque honestamente, deseo que se salven.

Pino Quienes vivan en Guadalajara podrán confirmar que la noche de miércoles a jueves tuvimos una tormenta muy fuerte, que como es costumbre, inundó calles, desbordó drenajes por más preparados que digan estar en el ayuntamiento, y sobre todo, tiró muchos árboles. Algunos muy grandes cuyo tronco quedó trozado por lo que salvar al árbol es imposible, y aún si no se trozara, no podrían levantar a esos grandes árboles por el tamaño y peso de los mismos. Sin embargo, muchos pinos que miden entre tres y cuatro metros, de apenas tres años de edad también fueron derribados y ahí participé yo. En la mañana, mi pequeño vecino que vive frente a mí, llegó a casa a decirnos a mi padre y a mí que un pino se había Vender una web.

Pues ya fuimos a ver el pino y decidimos que podíamos salvarlo, y lo hicimos con la ayuda de otras personas. Como salvamos uno, podríamos salvar más, y así lo hicimos con otros cuantos. La verdad es que es un trabajo pesado, pero entre varios podíamos hacerlo. Picos, palas, cuerdas, aplanadores. Todo lo necesario para levantarlos y dejarlos más firmes que antes. Pero lo más importante de todo era la disposición de salvarlos, porque se encontraban en perfecto estado, sólo fuera de la tierra. En total logramos salvar cuatro pinos y dos palmeras. Mañana seguirá la labor de rescate, y probablemente en muchos años, cuando veamos esos pinos, recordaremos entonces que hace algunos años, nosotros los Vender una web.

O cerca de casa. Toda la vida me mantuve ajeno y alejado a mis vecinos, siempre creí que vivir cerca no nos obligaba a convivir, mucho menos a ser amigos. La mínima cortesía y lo políticamente correcto fueron suficientes para mí, hasta que me mudé a este lugar. Y conocí vecinos que fueron enriqueciendo la lista de personas de las que aprendo. Hoy, esta noche, toca el turno de uno de ellos, sin más rodeos, aquí está Pablo.